5 Hechos Fácil Sobre challas en meiggs Descritos

Cecilia y José Alfredo [Fuentes] fueron las figuras juveniles más importantes, para la Parentela más adulta estaba Palmenia Pizarro y como Orquestina la Sonora Palacios. Aún Lucho Barrios, ellos siempre encabezaban los elencos. Si no iba individualidad de ellos, Cuadro difícil llenar, pero en el Palace siempre la reventábamos con el show. Se reventaba, porque los tremendos elencos no eran para Melipilla. Si hacíamos una función a las ocho de la Incertidumbre la Clan bajaba en carreta, a heroína, en colectivo, en bici, como fuera lo hacía para ir a ver a sus artistas. Nosotros llegábamos temprano y teníamos entrevistas con los artistas en la Radiodifusión, lo que Bancal una seguro ahí, porque la Radiodifusión Serrano llegaba a toda la región e iba Familia hasta de Santiago, porque de repente esos espectáculos no los presentábamos en Santiago. Bancal una época maravillosa. El trajín y movimiento en díTriunfador del Súper Show 007 Cuadro frenético y de eso atestiguaban los empleados de la fuente de soda Palace. Raudos debían acudir con las solicitudes alimenticias de las figuras, apuradas tras la presentación de los cantantes que hacían de teloneros. Y como en ese tiempo los ídolos nacionales gozaban de la misma popularidad que los venidos del extranjero, el nerviosismo Bancal total y causaba desaguisados. Una de las empleadas del negocio, en una ocasión, emocionada porque iba a ver al Pollo Fuentes, tropezó con el sándwich que llevaba en la mano. Delante la desesperación, recogió los trozos dispersos y con el rostro ruborizado se lo entregó. Está bueno, le dijo el Pollo, que ignoraba los caminos transitados por su sándwich. El show del 007 terminaba asiduamente aproximadamente de la una de la aurora. Muchos de quienes actuaban, cansados de tanto movimiento, pasaban al pequeño Circunscrito de la señora Alicia y pedían que bajaran la reja para poder estar tranquilos. Los

247 El Labrador, 7 de junio de Melipilla seguía su vida sin tanta alboroto como en otras zonas del país, aunque un tanto dislocada en su mojigato carácter por los espectáculos que comenzaban a llegar a través de locales nocturnos como el night club Passapoga, sito a pocas cuadras de la Plaza de Armas, y shows revisteriles en el Séptimo arte Palace. La queja de la JUM fue que los encargados de esta clase de espectáculos, fijan su mirada no en lo exquisito sino en lo crematístico, ubicándolos en la desprecio categoría de lo mercantil. Lo negativo de estos espectáculos no se limita sólo a lo precedente, sino que todavía se debe añadir la ausencia total de censura en lo que a permanencia se refiere; la mujer es considerada vil mercancía, que en sitio de enaltecerla, es denigrada como tal 248. Las dos caras de esta ciudad que se escandalizaba por lugares que siempre existieron, eran perceptibles para cualquier persona que observara a su cerca de. Para Pía Barros 249 igualmente. La escritora nacida y criada en Melipilla, para los primaveras setenta se arrimaba a una adolescencia y juventud en que percibía un doble en serie evidente en diversos ámbitos. Melipilla siempre fue el ejemplo de las violencias, de las violencias peores, de las violencias de clase, de género, los huevones asaltoándose el pecho en ofrenda y tirándose a todas las cabras que podían, los lugares de la Iglesia para los pirulos Delante y la resaca atrás. Pocos lugares reflejan tan perfectamente la mierda que somos como Melipilla, con el prototipo del dueño de fundo, que lo es el almacenero igualmente en su alfoz, con una cantidad de reglas no dichas, porque 248 El Labrador, 2 de octubre de Sobre la autora y su bibliografía: (Revisado en: diciembre de 2011)

114 Dos obras en un año. Bancal una cantidad que no se veía en Melipilla desde los mejores tiempos del Ateneo Juan Francisco González, pero el impulso de Mallea no cesaba. En octubre, el mismo Colegio Ercilla promovió el arribo del Teatro Tekno, de la Universidad Técnica del Estado, individuo de los grupos más relevantes del país y con una trayectoria de casi dos décadas. La Fierecilla Domada con Mario Montilles, Coca Guazzini y Gabriela Medina, se presentó un martes 21 de octubre de 1975 a las 19:15 horas, poniendo frente a los Fanales melipillanos otra tiempo a una compañía de detención vuelo 257. Los reportes de la prensa dijeron que la obra fue elogiosamente criticada y la sala completa se levantó de las butacas para brindar un aplauso sostenido a los actores, los que sumados al despliegue de iluminación y vestuario, maravillaron a la concurrencia 258. Parte de los fondos recaudados por estas presentaciones eran asiduamente destinados a obras benéficas, como el Hospital de Melipilla o comités de Navidad. Transformado en el epicentro teatral, el Palace contrastaba su efectividad con el Teatro Serrano. Cuesta debajo en la rodada, extremaba su proposición a niveles críticos que lo llevaron en abril de 1976 a iniciar programas triples los lunes y martes, es asegurar, exhibía tres películas a cambio de una entrada. Y, por si fuera poco, desde esta misma día iniciaba el dos por unidad, lo que implicaba que dos personas pagaban medio ticket y tenían toda una tarde de diversión con filmes como 24 horas de Le Mans, El Exorcista o Redentor Superestrella. La administración en materias culturales de Mallea iría creciendo para brindar a la comunidad un espectáculo que resultó titá- 257 Ese mismo año el Conjunto sería disuelto por el rector de esa universidad.

Frente a la mole que se levantaba no había quien siguiera de dilatado. Los camiones, el movimiento, el ruido de chuzos y los gritos de las faenas tenían un espectáculo al inicio del año 1933 con la construcción de una edificación de altas proporciones, que lucía como un sueño en el corazón de aquella ciudad que pretendía celebrar un aniversario más del Combate Naval de Iquique con su nueva gema. La idea era concluir la construcción de hormigón y albañilería para el 21 de mayo, pero recién los tijerales de pino oregón estuvieron listos para el 4 de ese mes y la comunidad sacaba a relucir un desconfianza mezclado con fatalidad por la presteza de la obra. No sea cosa, nos decía un vecino de la entrada hace algunos díTriunfador, que por caminar tan insustancial la construcción no quede lo suficientemente resistente, y posteriormente tengamos que gemir sabe Altísimo qué desgracia 141, comentaba un anónimo natural en la prensa local, con el perfume del descrédito rondando la ayuda de los De la Presa. Cercano con la irrupción en los periódicos locales del fenómeno Hitler que asomaba en Europa y que no era mirado con malos Fanales por cierta prensa Específico una bandera chilena se clavaba en lo suspensión de la construcción hecha con ladrillos cortados en El Llanada y concreto Portland. Se festejaban los tijerales de la construcción que tenía 26 metros de frente, ocupaba metros cuadrados y que, de acuerdo al asegurar popular, Bancal obra de progreso y modernización de Melipilla. Por los mismos díFigura, Roberto Urrutia, Director de Obras Municipales, le daba el visto bueno a los planos del teatro, destacando que emplea material de buena calidad El Labrador, 23 de febrero de Reseña del Concejo Municipal, Ilustre Municipalidad de Melipilla, del 28 de abril de Extraída de: El Labrador, 12 de junio de

Todos ellos tenían papeles en pequeñCampeón comedias como Veraneando en Zapallar, de Eduardo Valenzuela Olivos, y sainetes cómicos como La Combate de Don Ladislao, de Pedro Malbrán. Esta burbujeo llegó a tanto, que incluso en 1922 la Fiesta de la Primavera melipillana convocó a creadores nacionales y extranjeros residentes en Ají a un concurso afectado de sainetes y variedades, con premios en fortuna. En los meses y abriles siguientes, arribaría a Melipilla una serie de montajes de tipo cómico. La compañía de variedades Fernández Alarcón lo hizo en tres ocasiones durante 1923, con el sainete de Carlos Cariola, Entre gallos y medianoche ; El sueño del vaquero, de Nicanor de la Sotta; y Almas perdidas, de Antonio Acevedo. Sobre esta última, La Estado llamaba la atención por ser una obra que tenía en esperanza a todo Pimiento 119. Y Cuadro Triunfadorí, pues se trataba de un drama con esforzado crítica social, tal como en general Cuadro la obra de Acevedo y él mismo, un anarquista, carpintero, dramaturgo e investigador, figura consular del teatro en Chile durante la primera medio del siglo XX. Con estas obras en decorado, Melipilla se las arreglaba para montar en sus espacios parte significativa de lo que sucedía en un teatro chileno en constante crecimiento. Pero el Colón Cuadro un negocio y siguió fiel a espectáculos de música y variedades, novedosos y atractivos. Cantantes y actrices como Elsa Alarcón, Gabriela Ubilla y Olga Donoso ponían sus nombres en carteles, con actores cómicos como el mítico Pepe Rojas 120, quien visitó la ciudad siendo parte de la Compañía Chilena de Comedias de Alejandro Campos, con la obra La silla vacía, de Juan Manuel Rodríguez. 119 La Estado, del 23 de mayo de Rojas recibiría en 1961 el Premio Nacional de Arte, mención teatro

79 de salir de lo regular. Nunca voy a olvidar a ese profesor primario, modesto, y aunque rememora la buena voluntad de las autoridades con su trabajo, cuenta que el Serrano prácticamente nunca estuvo a su disposición: El municipio tenía muy buena voluntad con nosotros, a pesar de ser gente conservadora. Bueno, hasta el día de hogaño son conservadores. El Teatro Serrano no siempre estaba dispuesto porque tenían convenio para pasar películas y no podíamos ensayar ahí. Solamente se podía hacer un Adiestramiento Caudillo, los ensayos previos los hacíamos en la Escuela 1 por la Gracejo del director de esa época. Los vaivenes del Serrano En noviembre de 1954, la empresa Moser y Maucher Ltda. debía dejar la Sucursal de un recinto al que ciertamente le había hexaedro vida y, lo más sorprendente, es que sin mayores problemas, lo que hasta ese momento Cuadro una grata novedad que no duraría mucho. Ocurrió que la Municipalidad nunca les avisó a los concesionarios del fin de su contrato, requisito legal que debía cumplirse ayer de caducar el período de cinco primaveras. En oportunidad de hacer esto, la casa consistorial pidió y con atraso propuestas de arrendamiento, presentándose únicamente la firma Pérez y Sapag Ltda. Amparado en la calidad de arrendamientos, el concesionario vigente se molestó, entrando en el enémismo tira y afloja por el teatro. La situación se pudo arreglar meses después y, por fin, el empresario de teatros Demetrio Pérez se instaló con camas y petacas, acordado para ser declarante presencial del remate del Teatro Serrano. Sí, Melipilla sin teatro nuevamente y todo por error de los desagües del canal Puangue, serpenteante Nasa de regadío que abastecía y aún lo hace a los cultivos del Val del Maipo.

36 posibilidad de pedir un préstamo o cederlo en una larga concesión a los constructores. La segunda alternativa no gustó a los ingenieros, por lo que se encargó otra comisión municipal para ver la factibilidad de un préstamo u otra solución. La idea no prosperó, aunque el préstamo conservarseía unos abriles más tarde, pero bajo otras circunstancias. El día a día Bancal cansado en el bucólico Melipilla. Tras el falleba del Teatro Melipilla no había cine y los niños se divertían jugando a las chapitas, entretención que seguía siendo mal vistazo por los medios de la época, que la calificaba como un placer de vagos, motejo que le caía a toda persona desocupada que osara deambular por el centro de la ciudad. Las cuotas de color las daban el Mercado de Melipilla, instalado en calle Serrano Nº y la Feria Desenvuelto, que se inauguró el 29 de diciembre de 1918 en plena Plaza de Armas 105. Los adultos podían presentarse a la Plaza de Armas a escuchar a la costado de música que tocaba en doble horario de tarde y Confusión, trasladándose ocasionalmente a la época de trenes, más viva que la misma plaza. También asistían a los circos que seguían llegando al pueblo, como el Wallace o el Fénix de Joaquín Maluenda, que traía payasos, caballos, perros y combates de box. Otra entretención para los adultos eran las canchas de bolas, ubicadas en Huilco, Pomaire, Vargas y Pardo, y, por supuesto, asimismo estaban los tradicionales prostíbulos. La colonia hispana, por su parte, se recluía en el Casino Gachupin presidido por Rafael de la Presa 106. En él sólo se acepta- 104 La País, 16 de Junio de La Pueblo, 29 de diciembre de No confundir con su hijo, incluso de nombre Rafael de la Presa, quien sería diputado entre los abriles 1953 y 1957 por el Partido Agrario Socialista (PAL) y haría interesantes aportes para una genealogía de la presencia española en Chile.

121 Esto fue un gran golpe para el cine chileno e incluso mundial. La cantidad de asistentes a las salas bajó y sólo los nuevos filmes que prometían poco diferente, sexo o violencia, lograban ocasionalmente llenar el Palace. La calidad de la proyección no Bancal buena. Si el proyector usaba nueve carboncillos al mes para el adecuado brillo de la imagen, se usaban tres, dando una tonalidad oscura a las películas, lo que se sumaba a una mantención poco ortodoxa del telón que acabó con su blancura 270. Teñida de una nueva coloración, reflejó cintas de horror y sexo de procedencia italiana, con una gran variedad de temas como vampiras lesbianas, sadomasoquismo, canibalismo, tortura, violaciones y castración, que continuaba atrayendo gente a la sala. Por otro ala, los asiáticos se adueñaron de las historias de kárate y semanalmente se estrenaron comedias y dramas que giraron en torno a las artes marciales. Los estadounidenses aportaban lo suyo con cintas policiales y películas de desastre, entre las que se contaban Terremoto, Las Aventuras del Poseidón y PirañTriunfador, que lograban considerables éxitos de taquilla. Una de ellas fue Báratro en la Torre, exhibida en el año Cristian Tapia era un Caprichoso de sólo 10 años que iba por primera momento al cinema. La experiencia de asombro, sin referente previo, al ver una película en pantalla excelso, sumado al sonido potente y al enorme espacio con que contaba el edificio de calle Ortúzar, demostraba que pese a todo el Palace seguía siendo una fuente incomparable de en- Latina: Argentina, Brasil, Colombia, Ají, México, Venezuela, Barcelona, Editorial Gedisa, En ocasión de limpiarlo de acuerdo a sus consideraciones técnicas, un funcionario del cine Cuadro enviado con un bidón, detergente de ropa, agua y un escobillón a repasar el ecran de en lo alto a debajo.

Después de todo, en la aún conocida ciudad de los cuatro diablos existía notaría, Gobernación, Auditoría de Letras, Correos, Telégrafo del Estado, Registro Civil, Visitación de Escuelas y Asiento. Quien, por unidad u otro motivo, arribaba a Melipilla, aprovechaba de pasarse la plaza de abastos, los abundantes almacenes de mercaderíFigura y las quintas de recreo, todavía un tanto maltrechas para Pero lo que no se mostró exangüe fue el espíritu colectivo y las ansias emprendedoras de un Melipilla que trabajaba para aventajar las pellejeríCampeón vividas cerca de fines del siglo XIX. Estas se debían a que la Conflicto Civil de 1891 había dejado una precariedad tal en las arcas consistoriales que hasta el empastado de la plaza era un hito a celebrar en el post-encono que llevó a la homicidio al presidente José Manuel Balmaceda. Campeóní lo consigna el semanario La Constitución 53, con alegría, al señalar en 1891 que el centro, que estaba deslucido, va a ser transformado en verdes y preciosos prados: las avenidas compuestas y muchos árboles replantados. Todos estos adelantos harán que nuestro único paseo, sea en la tardes de verano, el punto de reunión de la culta sociedad melipillana 54. Esta cita permite acercarnos a una definición de espacio conocido en Melipilla, identificado como un comarca donde los sectores populares no marcaban presencia, a excepción de como intrusos. Su punto estaba en los arrabales, garitos, casas de remolienda o sencillamente al interior de las variadas haciendas que ocupaban el Departamento 55, verdaderas fortalezas con una vida co- 53 Creado en 1891, de carácter político, afectado y comercial, como rezaba bajo su nombre, Cuadro el órgano propagandístico del Partido Conservador. 54 La Constitución, 15 de noviembre de La zona de Santiago, que incluía al Unidad de Santiago, Melipilla y Conquista, se caracterizó por tener una gran cantidad de grandes y medianas haciendas respec

Al respecto: Oxman, I., Rowlands, J. & Berezin, A. (eds.), La Gran Comunidad. Una tournée por el circo chileno, Santiago de Chile, Editorial Cuarto Propio, 2010, pp En consecuencia, no resulta extraño que para 1897 se creara la Sociedad Ignacio Serrano cuyos fines plasmados en sus estatutos eran la mutua protección, la ilustración, i todo lo que tienda al admisiblemente estar casto i material de sus pinche el link miembros 62. Al menos para 1898 luego se contaba con cañeríVencedor que traían agua del río para tres calles y con el gran anhelo y garantía de progreso: el tren. La aparición del tren fue un hito sin precedentes para la comuna. Significó una modificación urbana con el ensanchamiento de sus calles y mayores garantíGanador para un comercio que no obstante no debía traer su mercadería a mula desde Santiago, sino que podía cargar hasta 100 kilos en las máquinas a vapor. Santiago quedaba a una hora y 45 minutos, y la estación se convertía en un centro social y crematístico. Así, cero de raro fue que con la novedad férrea se generara una mayor conectividad en todo orden de cosas, permitiendo que giras artísticas contemplaran arribar a Melipilla. El mundo sereno se abrió para el poblado con la arribada del tren en las postrimeríCampeón de un siglo XIX que se iba con actividad sísmica permanente, dominio fértil para la aparición de charlatanes como el astrónomo Tomas Michaels, quien había predicho que una parte de Sudamérica se hundiría, profecías que en el Val del Maipo serían parte de las creencias permanentes. Con este nivel de expansión, Melipilla llegó al siglo XX saludando tímidamente y encorvada por las preocupaciones habituales: las luminarias funcionaban pero siempre tenían problemas; las acequias se secaban y plagaban de putrefacción el aire; la escasez de carne; la viruela que ponía contra las cuerdas a los 62 La Constitución, 15 de agosto de

58 de ellos se musicalizaba el centro de Melipilla, aprovechando de entretener a la gente, aceptar pedidos musicales, topar informativo desde las siete de la mañana y, por cierto, ocuparlo como herramienta propagandística. La propaganda iba y venía, Figuraí como los actos públicos. Con una vida política consolidada, la ciudad vio aparecer protagonistas nazis, como el mismo Juan de la Presa 159, candidato a diputado del movimiento nacionalsocialista para las elecciones parlamentarias de marzo de Incluso se publicaron notas periodísticas sobre la castidad que debía hacerse en la comunidad de comunistas y masones, y se invitaba a marchas católicas donde se pedía a las familias creyentes salir a marchar en la noche con antorchas, quedando en evidencia quien no profesaba el credo. Se acercaban las elecciones presidenciales de 1938 y el crecimiento de sectores de izquierda amenazaba el tinglado conservador con la presencia de Pedro Aguirre Cerda, representante del Frente Popular (FRAP). Éste y los Rossistas, partidarios de Gustavo Ross, ministro de Hacienda de Arturo Alessandri, tenían presencia activa en Melipilla. Cuadro el condimento de una ciudad activa donde el Serrano vivía por fin una vida normal, con una cartelera semanal que sólo descansaba los martes, acogiendo las veladas bufas de cada Fiesta de la Primavera con sus disfraces, sketches y alegría. Los beneficios para la banda de música de la Escuela Parroquial todavía eran habituales, Figuraí como el recurrente avisaje de la cartelera en las radios de la Plaza de Armas, en el frontis del Serrano y en El Labrador. 159 Hijo de Manuel de la Presa y Manuela García, quien asimismo fue el fundador de la primera asociación melipillana de Football en Melipilla bullía en la víspera de los comicios. El verano de 1938, Anita Lizana, la tenista chilena más excelso todos los tiempos, visitó la comuna y luego se hablaba de la necesaria construcción de un estadio deportivo en la cancha de El Llanura.

Solamente gozaba de cierta relevancia por sus predios agrícolas, como gran parte de Pimiento. Aunque no por eso la devastación sería baladí: murieron 55 personas 50. La ciudad de Melipilla con una población de habitantes y formada por calles rectas, se destruyó casi por completo. De los 631 edificios que forman la población, cien quedaron en completo estado de destrucción, 200 con cincuenta por ciento de pérdidas y el resto en una tercera parte destruídos. Todos los edificios públicos, especialmente la calabozo, el que ocupaba la gobierno, el hospital y 50 Sumando las localidades de Melipilla, Pomaire, Pahuilmo, Santo Antonio, Lo Albarca, Carmen de Las Rosas y otros puntos. 33

Carlos Guerrilla Cuadro unidad de esos muchachos que se congregaban en la galería. Con sus amigos del barriada Santa Elvira, sector al oriente de la ciudad y que se pobló en los primaveras vigésimo como un arrabal, acudía a las funciones del teatro con entusiasmo febril y mucho esfuerzo: El Teatro Serrano Bancal la diversión más excelso que había en Melipilla. La primera momento que entré, íbamos a Museo porque no nos alcanzaba para platea. Para fertilizar la entrada teníamos que traicionar diez botellas, circular en todas las casas de Santa Elvira buscando botellas y juntando platita y después nos íbamos como siete u ocho chiquillos, y si nos sobraba comprábamos hallullas y frutas donde el señor Reyes. Él sacaba esos plátanos podridos y nos los vendía. Íbamos a ver a Cantinflas, a Jorge Negrete, a Fu Manchú, que parece que era una serial, a Antonio Aguilar, a ver películas de indios, de John Wayne, y cuando venían los indios zapateábamos. En la Sala podíCampeón acostarte, hacer lo que quisieras. Siempre estaban los de El Llano, los de Los Cruceros y los de Santa Elvira. Y cuando llegaba individuo de Santa Elvira el del otro lado le gritaba y te veían todos. Era como entrar a un decorado entrar a la Sala. Al igual que los otros ocupantes de la galería, Cruzada aguardaba con sus amigos los momentos precisos para jugarle bromas al temido Paco Marín: A ese gallo todos lo agarrábamos para el hueveo, porque él no nos veía. Le decíamos Indio Marín!. Claro que si pescaba a individuo teníamos que salir todos detrás de él para que no le pegara tanto. Hueveábamos harto arriba. Ahí se subía el Paco a pararnos el carruaje para que no metiéramos más bulla y se llevara a cualquiera

Los rociadores pueden tener entre 1 y varias funciones. Estos tipos de salida del agua pueden ser muy diversos: tipo spray, tipo abundancia, tipo cascada, etc…

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